Desnudando el alma
Que fácil desnudamos nuestro cuerpo y que difícil se nos hace desnudar el alma. Digamos que muchas veces nos obsesionamos con la imagen, con la apariencia de lo que digo ser y no de lo que soy, queremos impresionar, aparentar y alardear, porque lamentablemente en nuestro mundo las apariencias importan y mucho. Puede que tu corazón y tu espíritu estén llenos de rencor, de rabia y miseria pero si vistes elegante y con una gran sonrisa en tu cara seguramente te abrirán las puertas. ¿La vida es siempre como tu esperas? ¿Tienes experiencias que sobrepasan tus expectativas al punto de no saber cómo canalizarlas? ¿ Adoptas quizás inconscientemente actitudes que funcionan como barreras de defensa para no ser lastimados? ¿Sueles aparentar con el fin de sentirte seguro y protegido o para pertenecer a un grupo o círculo social? Más allá de eso, no siempre estamos dispuestos a ser sinceros y responsables de lo que somos... La ausencia de sinceridad, tanto como el exceso de...