Desnudando el alma
Que fácil desnudamos nuestro
cuerpo y que difícil se nos hace desnudar el alma. Digamos que muchas veces nos
obsesionamos con la imagen, con la apariencia de lo que digo ser y no de lo que
soy, queremos impresionar, aparentar y alardear, porque lamentablemente en
nuestro mundo las apariencias importan y mucho. Puede que tu corazón y tu
espíritu estén llenos de rencor, de rabia y miseria pero si vistes elegante y
con una gran sonrisa en tu cara seguramente te abrirán las puertas.
¿La vida es siempre como tu esperas?
¿Tienes experiencias que sobrepasan tus expectativas al punto de no saber cómo canalizarlas?
¿Adoptas quizás inconscientemente actitudes que funcionan como barreras de defensa para no ser lastimados?
¿Sueles aparentar con el fin de sentirte seguro y protegido o para pertenecer a un grupo o círculo social?
¿Tienes experiencias que sobrepasan tus expectativas al punto de no saber cómo canalizarlas?
¿Adoptas quizás inconscientemente actitudes que funcionan como barreras de defensa para no ser lastimados?
¿Sueles aparentar con el fin de sentirte seguro y protegido o para pertenecer a un grupo o círculo social?
Más allá de eso, no siempre
estamos dispuestos a ser sinceros y responsables de lo que somos... La ausencia
de sinceridad, tanto como el exceso de ella, te convierte en un ofensor
compulsivo. Desprenderse de la vanidad, los caprichos, los prejuicios, las
envidias, las culpas y los miedos, nos permite no solo ser libres, también
reflejar nuestra alma tal cual es, auténtica, espontánea y natural. Dar a conocer las profundidades del alma es despojarse de toda superficialidad, es dejar ver tus debilidades, tus luces, tus sombras y también tus deseos más profundos.
Estamos en un constante cambio, aprendemos y evolucionamos nos puede gustar algo hoy y mañana simplemente todo lo contrario, hacemos y queremos cosa distintas cada día, lo importante es ser tu mismo, sin importar lo que piensen lo demás, eso es ser valiente, tener carácter y personalidad y allí está la responsabilidad de nuestras decisiones a pesar de sentirse vulnerable o salir lastimado en el proceso.
Estamos en un constante cambio, aprendemos y evolucionamos nos puede gustar algo hoy y mañana simplemente todo lo contrario, hacemos y queremos cosa distintas cada día, lo importante es ser tu mismo, sin importar lo que piensen lo demás, eso es ser valiente, tener carácter y personalidad y allí está la responsabilidad de nuestras decisiones a pesar de sentirse vulnerable o salir lastimado en el proceso.
Deja de complacer a los
demás, deja a un lado la competencia y la perfección, reconoce tus limitaciones,
deja de copiar modelos y de querer ser lo que no eres... Desnuda tu
alma.
Disfruta del valor de ser tu mismo, solo necesitas tu aprobación, tu
comprensión y tu admiración para sentirte satisfecho con lo que eres!!
Samantha Ferrer
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